La promotora Residencial Vista Alegre SA pretende construir en una parcela de Sa Pedruscada, en el término municipal de Capdepera, 15 bloques aislados de nueva vivienda: los bloques 1 y 3-15 de planta baja más un piso (41 viviendas) y el bloque 2 de sótano más planta baja más un piso (16 viviendas, con el sótano destinado únicamente a instalaciones). En total: 57 viviendas, 17 piscinas y 95 plazas de aparcamiento, en un terreno que hasta ese momento albergaba una pineda de vegetación autóctona cercana al mar.
Este proyecto urbanístico tiene un impacto ambiental, paisajístico y social desproporcionado para el entorno y representa una amenaza irreversible para el Patrimonio Mediterráneo de Sa Pedruscada.
El plano oficial del proyecto de reparcelación UA-11 muestra la distribución de los 15 bloques, las 57 viviendas, 17 piscinas y 95 plazas de aparcamiento previstas en la parcela de pineda autóctona de Sa Pedruscada.
Los bloques 1 y 3–15 constan de planta baja + 1 planta (41 viviendas).
El bloque 2 consta de sótano + planta baja + 1 planta (16 viviendas), con el sótano destinado exclusivamente a instalaciones.
El grito de los vecinos de Sa Pedruscada lleva tres años resonando en sus calles. La pineda autóctona, la cala de aguas cristalinas, la tranquilidad de este rincón del nordeste de Mallorca están en riesgo de desaparecer para siempre.
La Asociación contrató a un abogado experto en urbanismo que identificó graves irregularidades en la tramitación del proyecto.
La delimitación de la UA-11 fue aprobada en 2014 pero nunca se realizó el trámite de información pública, requisito imprescindible para cualquier proyecto urbanístico.
La promotora pretende recuperar un acuerdo de 2013 para evitar la normativa vigente. El proyecto actual solo afecta a una de las 6 unidades de actuación originales, sin justificar el interés público.
El terreno carece de los servicios mínimos (abastecimiento, saneamiento, alumbrado y aceras), por lo que no puede considerarse suelo urbano sino suelo urbanizable según las Leyes 6/1998, 4/2008 y 7/2012.
Según el Decreto-ley 10/2022, los terrenos podrían considerarse rústicos y han sido calificados como inundables en el Plan de Gestión del Riesgo de Inundación de las Islas Baleares.
El proyecto elimina vegetación autóctona fundamental para combatir el cambio climático, genera "isla de calor", aumenta el tráfico y destruye el patrimonio paisajístico.
Tras presentar alegaciones contra el Proyecto de Reparcelación UA-11 en enero de 2025, el Ayuntamiento de Capdepera las desestimó. Agotada la vía administrativa, la Asociación SALVEM SA PEDRUSCADA presentó una demanda en los juzgados contra el Ayuntamiento de Capdepera en octubre de 2025.
El GOB (Grup Balear d'Ornitologia i Defensa de la Naturalesa) se sumó a nuestra causa, lo que refuerza la legitimidad de nuestra lucha y el apoyo de la sociedad civil mallorquina.
⚖️ La demanda judicial está activa. No se ha otorgado aún la licencia de construcción, lo que significa que aún estamos a tiempo de parar este proyecto.
La movilización ciudadana ha conseguido paralizar temporalmente un proyecto de 57 viviendas en 15 bloques, transformándose de plataforma en asociación con respaldo jurídico.
Las parcelas arrastran irregularidades desde los años 80 en las que se alteró su edificabilidad, haciéndola radicalmente diferente al resto de Sa Pedruscada.
La Asociación ha interpuesto demanda contencioso-administrativa contra el Ayuntamiento de Capdepera. La lucha continúa en los tribunales.